Hoy escribo, emocionada y con lágrimas en los ojos, que me rodeo de gente maravillosa. Personas que se que me hacen grande, que han apostado por mi siempre, que se quedan a mi lado con la mejor de sus sonrisas en los días en los que es imposible soportarme (que no son pocos). Cada vez que salgo ahí fuera y descubro la cantidad de gente que no merece ni un minuto del tiempo pienso en vosotros y en que no solo valéis la pena, sino que valéis la alegría, en todos sus colores y formas. Sois los responsables de mis ganas de mirar hacia adelante y me dais la energía suficiente para levantarme cada mañana sabiendo lo afortunada que soy aunque pocas veces lo diga. No me cambio por nadie, no os cambio por nadie. Y si de algo tengo certeza es de que año tras año, al final a mi lado siempre se han quedado los mejores. Todas las palabras se quedan cortas para describir algo que está tan dentro y que significa tanto.
Me habéis demostrado con creces que las mejores hojas no se caen ni con la lluvia. Valéis demasiado.
La música es mi gran aliada. ¿Una pasión? El fútbol. La política me complementa.
lunes, 15 de diciembre de 2014
viernes, 21 de noviembre de 2014
I need to found you, i gotta found you...
Hoy he vuelto a sentir ese algo que me come por dentro cada vez que pienso en ti. Y hoy, a diferencia del resto de días, he decidido afrontarlo.
Hoy me he remontado a los orígenes. A los viernes tarde de Recreo, cine, y por qué no decirlo, canciones de Disney. Tú y yo, no necesitábamos mucho más. Cómo hemos crecido... Pero siempre sabiendo mantener lo importante, ¿verdad? Pasando por momentos muy buenos, muy malos, distanciados (por una semana, como mucho), o juntos horas y horas al día, sin cansarnos.
No sabes lo frágil que me siento cada vez que miro a mi lado y no te veo, como siempre, como tantos años, a mi lado. Diciendo mil tonterías para hacer estallar la risa y aparecer la sonrisa. Hablando horas y horas seguidas sin mirar el reloj. Yéndonos de fiesta y bebiendo y bailando hasta perder la cabeza, pero y qué más da, si juntos nos sentíamos los reyes del mundo... Nadie nos paraba y si las fuerzas flaqueaban siempre teníamos el brazo del otro para aferrarnos fuerte.
Eras como el oído que nunca deja de escuchar, los abrazos cuando menos se merecen, la protección que necesitas para saber que hay algo que te acompaña siempre y pase lo que pase. Tú y yo éramos de esas cosas que no se dicen, pero se saben; ese bloque que no se rompe a pesar de los golpes que reciba.
Hoy te he echado de menos más que nunca.
Hoy he sentido lo que se siente cuando la uña y la carne se separan.
Te he querido, te quiero, y te querré. Porque hay lazos tan fuertes que no se rompen en la vida.
miércoles, 15 de octubre de 2014
A tí...
Hace un tiempo me pediste que te escribiera, y aunque me prometí que nunca lo haría, aquí estoy... Escribiéndote como si leyeras, como si escucharas, como si te importara.
Hay cosas que duelen y molestan, que recuerdas cada día. Una de esas cosas eres tú. O mejor dicho, el que pensaba que eras tú. Por eso aunque yo siento que ''te echo de menos'' tengo que admitir que ''echo de menos a quien quise creer que eras''; entre tantas mentiras no fui capaz de conocer nada real de ti.
De un día a otro te fuiste... De tenerlo todo a quedarme sin nada. De sentirme en la más alta de las cimas a probar el suelo.
Ni una despedida. Ni siquiera la más triste.
Otra vez de cero. Otra vez sin ganas.
Volver a cambiar un ''te quiero'' por un ''te quise''. Un futuro contigo por otro cualquiera... Qué más da. Otro error más, la vida me la ha vuelto a jugar. La vida o tú, o los dos, o quizás sea lo mismo.
Tanto mundo por recorrer se nos quedó grande.
''Recuerdos''. Jugando a ser mayores, sin dar explicaciones... con el límite en el cielo. Me mirabas y quería que fuera infinito...
Aún sigo esperando por si vuelves.
Hay cosas que duelen y molestan, que recuerdas cada día. Una de esas cosas eres tú. O mejor dicho, el que pensaba que eras tú. Por eso aunque yo siento que ''te echo de menos'' tengo que admitir que ''echo de menos a quien quise creer que eras''; entre tantas mentiras no fui capaz de conocer nada real de ti.
De un día a otro te fuiste... De tenerlo todo a quedarme sin nada. De sentirme en la más alta de las cimas a probar el suelo.
Ni una despedida. Ni siquiera la más triste.
Otra vez de cero. Otra vez sin ganas.
Volver a cambiar un ''te quiero'' por un ''te quise''. Un futuro contigo por otro cualquiera... Qué más da. Otro error más, la vida me la ha vuelto a jugar. La vida o tú, o los dos, o quizás sea lo mismo.
Tanto mundo por recorrer se nos quedó grande.
''Recuerdos''. Jugando a ser mayores, sin dar explicaciones... con el límite en el cielo. Me mirabas y quería que fuera infinito...
Aún sigo esperando por si vuelves.
sábado, 27 de septiembre de 2014
Sabor a nada
''Escribir porque te jode callar, el miedo a fallar a veces no te deja avanzar.
Sé que volveré a fracasar; lo suelo joder,la suelo cagar.
No tengo metas, nunca dejo de empezar;
ves el horizonte, pero te separa un mar.
Espero desde el suelo abrir los ojos, ver un brazo,
o no me volveré a levantar.
Si se pudiera pulsar el botón de reiniciar...
vivir tranquilo, encontrar tu mitad;
me queda to' lejos en verdad...''
miércoles, 10 de septiembre de 2014
Los días contados.
A pesar de todo, hay algo en mi que sigue adelante... que se niega a desistir. Tú y yo enredados, tú y yo siendo solamente ''nosotros''. ¿Merece la pena luchar por ello? Yo solo se que aunque la esperanza está prácticamente perdida, mi corazón sigue insistiendo en ello, con la fe ciega de que nos queda un largo futuro por recorrer. Nosotros podríamos empezar una revolución... ''tú y yo''. Pero ese ''tú'' lleva duda, lleva el miedo implícito del que no cree.
Qué fácil sería dejarlo pasar pero, dime, con lo que me ha costado encontrarte, encontrar esa persona que llega y te traspasa la coraza de una, que te toca el corazón, ¿de verdad es lo adecuado? Claro que arriesgar es complicado pero si no, nunca sabrás si mereció la pena y aunque el ''yo'' también tenga miedo no está dispuesto a dejarte escapar... No conozco riesgo mayor que valga la pena correr. Te preguntarás el por qué, y mi respuesta, aunque imprevisible, es sincera: sólo porque te quiero.
Lo siento porque quizás sea pronto para decírtelo, pero no quisiera mentir negándolo; a veces el tiempo actúa con intensidad. Y te quiero por tantas cosas... Puede que por hacerme sentir en mi sitio cuando estoy contigo o por haberme puesto la vida patas arriba en 170 horas. Te quiero por hacerme valorar el tiempo que las personas me conceden... y en especial el que me das tú. Por tus idas y venidas, por tus prontos, por tus rarezas y manías. Me siento tan perdida cuando no te tengo... No me pidas una razón nunca, que yo tampoco la encuentro: la única explicación es ese ''tú''.
No dejes en manos del tiempo algo que nos pertenece; es ese ''nosotros'' quien hace el destino, no él un ''nosotros''. Y ya que está en nuestra mano, impidamos decir un día que no fue lo que pudo ser. Hay veces que hay que dejarse la piel, sólo por poder decir que al menos ''tú'' y ''yo'' superaron juntos sus miedos.
Quizás si no estás preparado a arriesgar sea porque no sientas lo mismo. Puede que para que lo entiendas te tenga que explicar que aún teniéndote tan lejos, siento que mi único lugar posible está a tu lado; que lo único que me apetece más que tú ahora mismo es ''tú y yo''. A mis recuerdos también les debes de gustar, porque te reproducen una y otra vez, hasta en sueños... Mi ilusión se ha ido pensando en todo esto y qué decir de mi orgullo, hace mucho que no le veo por aquí. Te necesito como el aire, para respirar...
Qué fácil sería dejarlo pasar pero, dime, con lo que me ha costado encontrarte, encontrar esa persona que llega y te traspasa la coraza de una, que te toca el corazón, ¿de verdad es lo adecuado? Claro que arriesgar es complicado pero si no, nunca sabrás si mereció la pena y aunque el ''yo'' también tenga miedo no está dispuesto a dejarte escapar... No conozco riesgo mayor que valga la pena correr. Te preguntarás el por qué, y mi respuesta, aunque imprevisible, es sincera: sólo porque te quiero.
Lo siento porque quizás sea pronto para decírtelo, pero no quisiera mentir negándolo; a veces el tiempo actúa con intensidad. Y te quiero por tantas cosas... Puede que por hacerme sentir en mi sitio cuando estoy contigo o por haberme puesto la vida patas arriba en 170 horas. Te quiero por hacerme valorar el tiempo que las personas me conceden... y en especial el que me das tú. Por tus idas y venidas, por tus prontos, por tus rarezas y manías. Me siento tan perdida cuando no te tengo... No me pidas una razón nunca, que yo tampoco la encuentro: la única explicación es ese ''tú''.
No dejes en manos del tiempo algo que nos pertenece; es ese ''nosotros'' quien hace el destino, no él un ''nosotros''. Y ya que está en nuestra mano, impidamos decir un día que no fue lo que pudo ser. Hay veces que hay que dejarse la piel, sólo por poder decir que al menos ''tú'' y ''yo'' superaron juntos sus miedos.
Quizás si no estás preparado a arriesgar sea porque no sientas lo mismo. Puede que para que lo entiendas te tenga que explicar que aún teniéndote tan lejos, siento que mi único lugar posible está a tu lado; que lo único que me apetece más que tú ahora mismo es ''tú y yo''. A mis recuerdos también les debes de gustar, porque te reproducen una y otra vez, hasta en sueños... Mi ilusión se ha ido pensando en todo esto y qué decir de mi orgullo, hace mucho que no le veo por aquí. Te necesito como el aire, para respirar...
sábado, 12 de julio de 2014
Sobre casualidades y amor.
A veces un simple cúmulo de casualidades te cambia la vida; a veces solo es cuestión de suerte, o quizás de destino. Leía un libro el otro día en el que explicaba cómo estamos ligados a ciertas personas en el mundo desde que nacemos, anónimos a los que estamos destinados a unirnos. Lo creo. Creo en la existencia de esos días que nos vuelven más vivos, nos aumentan la ilusión y rompen la rutina; creo en que hay personas que nos hacen sentir un poco menos solos y un poco más especiales.
Tuve la suerte de conocer a una de esas personas y, la verdad es que nunca pensé que fuera a ser así. Tan bonito, tan natural, experimentar una conexión casi al instante que por muchas dificultades que hubiese no se rompiera, sino que se hiciera más fuerte. Dicen que cada persona es un mundo y hoy le debo dar gracias por dejarme conocer el suyo.
Supongo que lo peor es sentir el miedo de depender de esa unión, el temor de que ese algo se pierda y no vuelva nunca más; que se lleve un trocito de tu vida, ese trocito que te dio impulso cuando se unió. Sentir ese nudo en la garganta al recordar aquel día, el mismo que cuando oyes esa pregunta que tanto ronda por tus pensamientos: ''¿Por qué no crees en el amor?'' Es casi tan difícil explicarlo como llevarlo dentro. Los golpes, el sentir demasiado, las decepciones, desengaños. Llega un punto en el que la cabeza se cansa y el corazón se apaga, nunca del todo, pero siempre para la conciencia, que en mi caso es la que no quiere que yo tenga nada que ver con este sentimiento.
A decir verdad, pensaba que los ingenuos eran ellos por creer en el amor y ahora se que la ingenua soy yo por pensar que no tenía necesidad de él. Debajo de la aparente frialdad, siempre se esconderá ese afán de futuro perfecto, las ganas de volverse a enamorar, de compartir una vez más algo superior a lo material. Quién sabe, quizás algún día se haga realidad ese sueño. Quizás algún día alguien entienda todo esto y se quede conmigo. Quizás la respuesta esté en dejar de sentir miedo y dejarse llevar por ese mundo que un día me atrapó. O quizás un día desaparezca del todo. Quién sabe. . .
jueves, 8 de mayo de 2014
''He vuelto a tropezar con la misma piedra''
Soñar es un antidepresivo demasiado peligroso. Y aunque intento prepararme para la decepción que produce darse de bruces con la realidad, es en vano... Llevo tanto tiempo imaginando historias de cuento que a veces me choca descubrir el verdadero por qué de las cosas. Cómo jode sentir que das tu máximo y recibes plantadas, ¿no? Pero al fin y al cabo... la vida es así. Lo raro es que alguien te valore, o apueste por ti. Hay excusas que hacen callar y reflexionar. Qué malos los intereses, se atreven a decir, cuando cada una de esas personas se mueve por ellos. Hoy en día es difícil encontrar a alguien que vea más allá de los factores externos, una pena supongo, aunque es más feliz vivir en apariencias, pronunciar palabras vacías, o sonreír sin emoción...
Así es el soñar, frágil, como la seguridad que sentimos en nosotros mismos los que de tanto hacerlo, hemos decidido abandonar.
domingo, 27 de abril de 2014
''Olvidarte es otra pieza de este absurdo puzle''
Cuando crees que has aprendido a no creer, que eres fuerte, llega alguien que de una manera surrealista traspasa tu coraza, y te agarra fuerte el corazón. A veces pienso que me has fallado, cuando para ti en realidad nunca he sido nada. Sensible a la necesidad... a esa persona que se mantuvo firme en mi cabeza cuando todo lo demás daba vueltas, que me hizo sentir que no estaba todo perdido en tantas ocasiones, tener algo a lo que aferrarme. Me has enseñado tanto... Y qué bonito sonreír de manera sencilla y sincera, sin ninguna otra necesidad. Cada día, la niebla se va difuminando y me doy cuenta de que creer que fui especial para ti fue una estupidez, un absurdo, alimentada por mis ilusiones de niña, y por mis ganas de mujer...
''...te iras si o si aunque lo haga bien...''
sábado, 1 de marzo de 2014
Nunca pensé que llegaría...
''Nunca había sabido si habría alguien en el que hubiesen crecido más fuerte que en mi. Siempre pensé que si , por el hecho de que muchas chicas estaban cada semana en sus primeras filas. Vivir en una ciudad tan pequeña y lejana de la capital me alejaba de ellos. Pero cuando el 22 de febrero comenzaron a sonar los primeros acordes de 'En vuestra compañía', el vello se puso de punta y las lágrimas comenzaron a derramarse por mi cara, sentí que era la persona más afortunada del mundo, la persona a la que más habrían podido ayudar en toda su carrera. Me sentí completamente arropada, unida a ellos por un lazo invisible que espero nunca desaparezca; sentí cómo todo lo demás desaparecía por un momento y me dí cuenta de que eran algo demasiado importante.''
Se acabó lo que se daba. Han sido seis años preciosos en los que no he parado de aprender de ellos. No he parado de conocer a gente maravillosa que me llevo para toda la vida. No he parado de soñarles ni de sonreír por cada canción. Existe una magia en cada uno de ellos que me ha hecho salir adelante, de muchos momentos malos. Y eso es algo que no puedo agradecérselo como se merecen.
Me han regalado muchas lágrimas, escalofríos, risas, comederos de cabeza, bailes. Me han acompañado desde la infancia hasta el final de mi adolescencia y por mucho tiempo que pase seguiré recordándoles con cariño. ''Somos todo lo que cada noche he soñado contigo''. ''Inspirarme entre vosotros renaciendo cada día''. ''No hay nada mejor que tú''. Y tantas otras frases que ''son ellos''.
Muchas personas han podido reírse de mi ''obsesión'' y pensar que me había vuelto loca por un grupo de música, y en cierta medida tienen razón. Pero no lo pueden entender. Nadie puede entender lo que ha significado seguir a Melocos si no ha tenido la suerte de hacerlo, y me quedo con eso, sintiéndome ORGULLOSA.
Agradecida a las personas que han compartido este sueño conmigo, especialmente a mi Hanni (qué hubiese sido de mi si Mary no me hubiese dado tus referencias porque ''también la gusta mucho ese grupo'', si ese 4 de febrero no me hubiese autopresentado), a mi Celia preciosa, a Leti, a mis chicas madrileñas, a Laura y María, a Yvet, a Betty, a Carlos y a Isa que estuvieron siempre intentando ayudar, a Raúl por haber sido tan comprensivo siempre, y a todas esas personas que se me olvidan y con las que compartí momentos tan bonitos. También agradecida a mi familia, a la familia de Ana y a nuestros amigos por haber aguantado eternas conversaciones sobre ellos, súplicas cada mes para verles, gritos, horas y horas de canciones, de viajes, de dos adolescentes emocionadas. Al final les han cogido hasta cariño.
No puedo terminar de escribir sin pedir un último deseo:
Nunca dejéis de hacer música y de compartirla con nosotros.
Una y mil veces más, GRACIAS. Nos vemos pronto. Con un poco de tristeza, pero satisfecha y muy emocionada sobre todo... ¡HASTA SIEMPRE!
Se acabó lo que se daba. Han sido seis años preciosos en los que no he parado de aprender de ellos. No he parado de conocer a gente maravillosa que me llevo para toda la vida. No he parado de soñarles ni de sonreír por cada canción. Existe una magia en cada uno de ellos que me ha hecho salir adelante, de muchos momentos malos. Y eso es algo que no puedo agradecérselo como se merecen.
Me han regalado muchas lágrimas, escalofríos, risas, comederos de cabeza, bailes. Me han acompañado desde la infancia hasta el final de mi adolescencia y por mucho tiempo que pase seguiré recordándoles con cariño. ''Somos todo lo que cada noche he soñado contigo''. ''Inspirarme entre vosotros renaciendo cada día''. ''No hay nada mejor que tú''. Y tantas otras frases que ''son ellos''.
Muchas personas han podido reírse de mi ''obsesión'' y pensar que me había vuelto loca por un grupo de música, y en cierta medida tienen razón. Pero no lo pueden entender. Nadie puede entender lo que ha significado seguir a Melocos si no ha tenido la suerte de hacerlo, y me quedo con eso, sintiéndome ORGULLOSA.
Agradecida a las personas que han compartido este sueño conmigo, especialmente a mi Hanni (qué hubiese sido de mi si Mary no me hubiese dado tus referencias porque ''también la gusta mucho ese grupo'', si ese 4 de febrero no me hubiese autopresentado), a mi Celia preciosa, a Leti, a mis chicas madrileñas, a Laura y María, a Yvet, a Betty, a Carlos y a Isa que estuvieron siempre intentando ayudar, a Raúl por haber sido tan comprensivo siempre, y a todas esas personas que se me olvidan y con las que compartí momentos tan bonitos. También agradecida a mi familia, a la familia de Ana y a nuestros amigos por haber aguantado eternas conversaciones sobre ellos, súplicas cada mes para verles, gritos, horas y horas de canciones, de viajes, de dos adolescentes emocionadas. Al final les han cogido hasta cariño.
No puedo terminar de escribir sin pedir un último deseo:
Nunca dejéis de hacer música y de compartirla con nosotros.
Una y mil veces más, GRACIAS. Nos vemos pronto. Con un poco de tristeza, pero satisfecha y muy emocionada sobre todo... ¡HASTA SIEMPRE!
martes, 18 de febrero de 2014
''No creo en la Iglesia pero creo en tu mirada''
Nunca hubiera imaginado lo bonito que sería no tener todo bajo control, poderme sorprender cada día... Quedarme sin saber qué decir, quedarme sin palabras.
Siempre existe una fuerza que te reconstruye cuando te sientes débil, te fortalece cuando dudas, te completa cuando hay un vacío en tu interior. Mi fuerza proviene de una sonrisa reconfortante, de abrazos en los que podría quedarme a vivir, de conversaciones durante todo el día que se acaban prolongando hasta la madrugada, de confesiones y cariño a raudales. De estar pensando en una persona y verla al levantar la cabeza. De descubrir lo increíble de alguien cada día, volver a confiar, a sentir, a valorar. De lo sumamente bonito que puede llegar a ser el hacer sonreír a quien consigue lo mismo en ti. De creer ciegamente que algunos ''hasta el final'' se pueden hacer realidad.
Mi fuerza son ciertas miradas: miradas que ilusionan, que producen escalofríos. Miradas que hacen recuperar la fe, y no precisamente en Dios...
Siempre existe una fuerza que te reconstruye cuando te sientes débil, te fortalece cuando dudas, te completa cuando hay un vacío en tu interior. Mi fuerza proviene de una sonrisa reconfortante, de abrazos en los que podría quedarme a vivir, de conversaciones durante todo el día que se acaban prolongando hasta la madrugada, de confesiones y cariño a raudales. De estar pensando en una persona y verla al levantar la cabeza. De descubrir lo increíble de alguien cada día, volver a confiar, a sentir, a valorar. De lo sumamente bonito que puede llegar a ser el hacer sonreír a quien consigue lo mismo en ti. De creer ciegamente que algunos ''hasta el final'' se pueden hacer realidad.
Mi fuerza son ciertas miradas: miradas que ilusionan, que producen escalofríos. Miradas que hacen recuperar la fe, y no precisamente en Dios...
"Si quieres cambio verdadero, camina distinto"
...Y llegó el día en el que todo explotó. El amor, la ira, el rencor, el malestar, la tristeza, el enfado, las sonrisas, las lágrimas, todos los momentos y los recuerdos que tanto había costado forjar. Me decían que todo tenía un límite pero yo me negaba a pensarlo, hacía equilibrios sobre la línea que tantas preocupaciones me traía. Sabía que algún día, tenía que cruzarla. También sabía que cuanto antes lo hiciera, antes recuperaría las riendas de mi vida, pero qué difícil era... No puedo describir la fuerza con la que me aferraba al lado turbio pero ''seguro''; una seguridad que me hacía aparentemente fuerte, de la que dependía, la que me daba el aire, que era inexistente. Y de repente, cuando menos lo pude esperar, caí hacia el otro lado, hacia el lado incierto, hacia lo que tanto temía. Y ya no pude volver atrás.
Días de oscuridad, de frío, de soledad. El tiempo pasaba sumamente despacio. El dolor que parecía que se había quedado para siempre...
Y un día, mi vida volvió a virar hacia otro sentido completamente diferente y desconocido. Y después de tantísimo tiempo, mis ojos comenzaban a abrirse. Poco a poco, día tras día, volvía a sentir que había vida dentro de mí; descubría cada mañana la necesidad en mi interior de ser feliz, de reinventar mis sueños y perseguirlos. Llegó el día en el que fui consciente de que tenía que mirar hacia adelante... Disfrutar de cada pequeño detalle, de cada sonrisa, de cada minuto que alguien decide darte. Volver a confiar, a creer, dejarse querer, emocionarse. Vivir, en el pleno sentido de la palabra. Y grabar en mi cabeza que nada ni nadie puede ser tan importante como para poder robarme la sonrisa. ...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
